lunes, 16 de octubre de 2017

LE PONEMOS ONDA

                            EL PODER DE LA RADIO

Resumen: El mundo de las producciones radiales es un mundo lleno de magia, de allí partiremos a la palabra imaginación, pero no se podría llegar a imaginar, a crear imágenes auditivas, si no se produjera desde las mismas audiencias.                                                                                                        El presente artículo tiene como fin mostrar el poder de la radio y trabajos que se realizan en ella, esto nos podría llevar a una pregunta ¿Cómo vemos lo que escuchamos?
Palabras Clave: Radio/ Imágenes auditivas/ Radiodrama /Imaginación

Hace 79 años, un joven llamado Orson Welles aterrorizó a miles de estadounidenses con solo su voz. ¿Cómo lo hizo? Transmitiendo desde el Estudio Uno de la Columbia Broadcasting en Nueva York. Welles junto a su compañía teatral “Mercury” narraban por radio “La guerra de los mundos”, del británico H.G Wells. A pesar del aviso dado previamente en la emisora, dando cuenta que solo era una narración ficticia, bastó que empezara con un:
 «Señoras y señores, interrumpimos nuestro programa de baile para comunicarles una noticia de último minuto procedente de la agencia Intercontinental Radio. El profesor Farrel del Observatorio de Mount Jennings de Chicago reporta que se ha observado en el planeta Marte algunas explosiones que se dirigen a la Tierra con enorme rapidez... Continuaremos informando».
 A medida que avanzaba súbitamente la audiencia alcanzando los 12 millones de personas, la histeria colectiva se desataba por la amenaza de una invasión alienígena a la Tierra:
 «Damas y caballeros, tengo que anunciarles una grave noticia. Por increíble que parezca, tanto las observaciones científicas como la más palpable realidad nos obligan a creer que los extraños seres que han aterrizado esta noche en una zona rural de Jersey son la vanguardia de un ejército invasor procedente del planeta Marte...».
 Muchas personas huyeron despavoridas de la ciudad, entrando en pánico con la escalofriante transmisión: «Señoras y señores, esto es lo más terrorífico que nunca he presenciado... ¡Espera un minuto! Alguien está avanzando desde el fondo del hoyo. Alguien... o algo. Puedo ver escudriñando desde ese hoyo negro dos discos luminosos... ¿Son ojos? Puede que sean una cara. Puede que sea...». Memorable historia contada genialmente por Orson Welles.
Las reacciones genuinas de los oyentes solo pudo ser obra de lo que voló por la onda radial hasta ellos: La voz. Se crearon imágenes auditivas muy bien formadas en la cabeza de la audiencia generando las reacciones en este caso negativas: pánico, miedo, histeria, temor…pero que al fin y al cabo movieron al radioescucha, como indica Olatz Larrea Estefanía  en “La influencia de la percepción de la imagen del locutor: estudio comparativo entre la voz del locutor aislada o asociada a una imagen “: La radio genera una situación comunicativa muy particular, en la que emisor y receptor se ven sin ser vistos, se perciben espacios que nunca antes se conocían y sobre la nada se dibujan auténticos paisajes, montañas, animales, rostros, sonrisas, tristezas. Es que la radio, como muchas veces se ha dicho, es un medio ciego, pero también es un mundo a todo color que apela a la imaginación y provoca un torrente de imágenes, todo para que el oyente quede seducido por quien le propone la escucha”.
Sumada a la retórica de la voz de este ejemplo, los efectos musicales fueron usados para darle más realismo a la historia, por ejemplo: temas instrumentales, efectos de sonidos, silencios, interrupciones o baches que fueron añadidos a propósito creando así dimensiones ficticias adoptadas como reales por la audiencia.
Notablemente, el ejemplo de Orson Welles, pertenece al género dramático porque es un radiodrama, y existen muchos más ejemplos (adaptaciones u originales), pero que ya se han dejado de transmitir por radio.
La Asociación Voces Nuestras­-Centro de Comunicación Educativa que incide en procesos de comunicación alternativa, tiene una variedad de producciones radiofónicas de ficción (dramatizados), incluidos en su portal web, y en su mayoría tocan temas de relevancia en Mesoamérica como el derecho a la expresión, el respeto a la diversidad y la pluralidad cultural.
Con respecto a estas producciones radiales, hay muchas definiciones tanto en la práctica como en concepto, pero nada más acertado como lo que describe su labor en “Herramientas Periodísticas” del Colectivo la Tribu: “La producción es como un trabajo de arquitectura. Los productores y las productoras somos como albañiles que van construyendo los distintos colores, texturas, planos, profundidades y sensibilidades del sonido”. El lenguaje radiofónico ayuda a embellecer a este plan de diseño, por lo que debe ser fácil de entender como recomienda la Red de Comunicadores Infantiles:
“A veces por el exceso de lenguaje o por lo tecnificado de este, no se alcanza a llegar al auditorio. El radioescucha preocupado por el o los términos difíciles empleados en un espacio, perderá el hilo de las ideas en desarrollo. Por esto es oportuno recordar que el lenguaje debe ser el común, el de las mayorías. Si es preciso introducir un término nuevo o técnico de difícil sinonimia, se recomienda definirlo brevemente, aclararlo cada vez que se vaya a utilizar, o utilizarlo acompañado de un sinónimo. (Ejemplo: Deshidratación o resequedad, VIH o virus que transmite el SIDA)”.
Así, los guiones de radio, y más aún los del género dramático deben adaptarse a la realidad de la audiencia dirigida, y esto resulta de una previa documentación, que es tanto la investigación como el acercamiento a la comunidad con quienes se trabajará la historia (participantes) y para quiénes será la historia (audiencia), para obtener información de primera mano. Luego de esto ya podemos seleccionar contenidos para definir qué es lo que contaremos mediante las historias y lograr reflexión en el oyente. Después, ordenemos todo mediante un esquema que nos sirva de guía a la hora de ordenar las ideas, y por último ya podemos empezar a escribir nuestro guión, recalcando que tanto el lenguaje, temas abordados y personajes auténticos  los pueda hacer reflejarse en la historia, sintiéndonos más cercanos. En un documento dedicado para radios comunitarias, que recopila consejos del radialista Mario Kaplún, indica que:
“Así como un actor ha de apelar a su memoria emotiva para vivir un personaje, tanto o más un escritor dramático necesita haber vivido personalmente situaciones conflictivas e intensas para poder crear otras semejantes en sus obras”, y no basta solo con ser empático en cuanto a historias, sino en lo más cotidiano: la manera de hablar: “Tiene que sonar con la llaneza, la naturalidad y la espontaneidad del lenguaje hablado. Incluso, a veces, con las imperfecciones del lenguaje hablado”.


Además de lo tocado hasta ahora, también acompañan al radiodrama los infaltables sonidos, caretas, cortinas, o piezas musicales cortas que avivan la historia y hace que uno este enganchado. La programación que incluye a una radiodrama normalmente proviene de una radio especializada, quizá informativa o cultural, por ejemplo no hace mucho en Perú, en RPP Noticias se podía disfrutar de novela radial. Llamamos radio especializada a la estrategia empresarial y programática que se basa en la comunicación e/o información de un área del conocimiento determinada para apelar a un segmento específico de la audiencia potencial de la emisora con un producto radiofónico exclusivo, caracterizándose por la sectorización de los contenidos y la segmentación de la audiencia.  Entre todos los tipos de radio especializada,  Martí Martí asegura que es “la radio clásica de programas variados dispuestos a lo largo del día con el objetivo de atraer en cada momento al mayor número de oyentes que están en disposición de escuchar la radio, y destaca su capacidad para realizar funciones muy variadas, informativas, de entretenimiento y de formación”.
Sin embargo, alrededor del mundo, las radios musicales son las más extendidas y tienen mayor acogida pues “aprovecha la dimensión estético-emocional de la música, elemento principal de la narración, para ofrecer un mensaje que entretiene y acompaña más que informa, que se oye más que se escucha, ya que no necesita tanta atención para su seguimiento” (Las “radios” y los modelos de programación radiofónica, UNAV). Pueden incluir algún otro tipo de contenido pero el 90% de la programación es solo música, y depende mucho de qué radio sea, pues en la mayoría de casos solo pasan un género definido. Existe una web interactiva online llamada Radio Garden, que ha sido diseñada por las compañías Amsterdam Studio Puckey y Moniker, en colaboración con el Instituto Holandés de Sonido y Visión y tiene como objetivo permitirle al usuario explorar distintas culturas a través de los sonidos y la música de todo el mundo.
Según Diario Gestión, específicamente en Perú, el 83% de la población consume entre radios musicales y de entretenimiento (que en la mayoría de su programación también es música), y son emisoras que trasmiten cumbia y salsa durante todo el día, como La Nueva Q, La Karibeña y Onda Cero, que a pesar que están en Lima tienen alcance nacional.        
Tal vez hay una audiencia que nunca haya escuchado historias por medio de la radio, pero que para ellos resulte atrayente este tipo de propuestas y si bien, están un poco olvidadas y dejadas de lado pueda se pueda compartir el material que está en la Web y producir pensando en las nuevas generaciones.      
CONCLUSIÓN:
La radio y lo que en ella se produzca estará ligada a la creatividad e imaginación, simpre que se trabaje desde la voz, y el lenguaje, porque puede ser mucho más que informativa, en la radio se puede crear y a partir de ello hacer que nuestros oyentes sientan y vivan lo que se está contando, siempre que esto sea muy bien producido.
            

REFERENCIAS:
Álvarez. Guión de La Guerra de los Mundos, traducido al español. Recuperado de: http://www.abc.es/gestordocumental/uploads/Cultura/guion_%20espa_%20orson.pdf
GESTIÓN. La cumbia gana terreno en competencia de radios en el país. Recuperado de: https://gestion.pe/noticia/491680/cumbia-va-ganando-batalla-competencia-radios-pais
LAS OTRAS VOCES. (2005). Aprender con la radio, reflexiones y actividades para promover la participación comunitaria. Buenos Aires, Argentina. Recuperado de: https://drive.google.com/file/d/0B_KD9JAipAyYaS1Wa1ZabkhlT2s/view?usp=sharing
Moreno. (2005). Las radios y los modelos de programación radiofónica. Universidad de Navarra. Recuperado de: https://drive.google.com/file/d/0B_KD9JAipAyYallXNm8tMUpmYkE/view?usp=sharing
PONELE ONDA. (2011). Herramientas para producir radios con jóvenes. Buenos Aires, Argentina. Recuperado de: https://drive.google.com/open?id=0B_KD9JAipAyYbWk5MDJncnpwNnM
RADIALISTAS APASIONADOS Y APASIONADAS.(2016) Pasos para amar la programación. Recuperado de: https://radialistas.net/article/pasos-para-armar-la-programacion-5/
UNICEF. Red de Comunicadores Infantiles.Honduras, Centroamperica. Recuperado de: https://www.unicef.org/honduras/LA_RADIO_OK.pdf
VIVA LA RADIO. (2005). Herramientas periodísticas, la ficción de la radio. Argentina. Recuperado de: http://www.vivalaradio.org/gestion-radios-comunitarias/PDFs/GES_prod3_vihjovenes2.pdf



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